Desde que te conocí cambiaste mi vida, mis horas y mi mundo.
Todo lo que sé del amor es gracias a ti, porque tú eres lo que me hace más feliz en el mundo.
Cada día que pasa me enamoro más de ti.
Aún recuerdo la primera vez que te vi.
Tú estabas tan linda y yo tan nervioso, pero algo quedaba pasar… tus ojitos, tu sonrisa me dejó embobado, me quedé perdido en tu mirada.
Lo que sentí cuando te abracé fue algo tan maravilloso que me derretió el alma.
Sentí ese calorcito en el pecho que ardía de placer y amor. 🐥✨
Gracias por tanto, de verdad. Por quedarte cuando no era fácil, por entender mis silencios, por sacarme una sonrisa cuando no tenía fuerzas ni para eso.
Gracias por hacerme sentir que soy importante, por cada palabra, cada detalle, cada momento que me diste sin esperar nada a cambio.
A veces pienso que no te das cuenta de todo lo que haces por mí, de cómo logras calmar mi mente con solo estar cerca, o de cómo un simple mensaje tuyo puede cambiarme el día.
Y tal vez nunca llegue a explicarte del todo lo mucho que te valoro, pero créeme… lo siento cada día.
Me duele un poco escribir esto, porque mientras más pienso en lo que significas para mí, más miedo me da imaginar una vida sin ti.
Y aun así, prefiero ser honesto: tú te has vuelto alguien demasiado importante, alguien que me hizo creer otra vez en lo bonito de sentir.
Tal vez no lo diga siempre, pero te llevo aquí —muy dentro, donde guardo lo que realmente importa.
Y si pudiera pedir un deseo, sería simple…
Me gustaría compartir una vida contigo. y no como cualquier cosa, sino como mi pareja de vida ❤️